Éxito o fracaso en el auto-empleo

Tener EXITO o fracasar en el auto-empleo solo depende de TI

TENER ÉXITO o fracasar en el auto-empleo

Por Jotapgarrido

¿Fracaso o Éxito?

Tener éxito o fracasar en un emprendimiento personal de auto-empleo es una cuestión muy relativa NO ES LA LOTERIA. Depende de lo que tú creas sobre lo que es éxito y lo que es fracaso. Generalmente se manejan estos dos conceptos como términos absolutos y no como la idea de un continuo. Pero al margen de esa cuestión, lo que me interesa poner ahora de manifiesto es la importancia de tener decidido de antemano lo que para ti va a ser un éxito o un fracaso en tu emprendimiento. El planteamiento inicial es importante, pero no lo es todo. Es mucho más importante seguir siempre hacia delante, cambiar de rumbo cuando haga falta y creer en ti pese a lo que digan los demás.

Sentencias de este tipo las conocemos todos, son pura lógica y es difícil argumentar en contra de ellas. Entonces, ¿por qué nos resulta tan difícil y confuso hacer un planteamiento de futuro en nuestras vidas? Son tantas variables las que hay que tener en cuenta, tantas las dudas acerca de nuestras posibilidades, de la viabilidad de nuestros proyectos; da tanto vértigo el paso de trabajar por cuenta ajena a hacerlo por cuenta propia, da tanto miedo aceptar de una vez por todas que junto a la responsabilidad social que nos afecta tenemos una responsabilidad individual ante la sociedad y ante nosotros mismos……….La respuesta es: confusión.

Dentro del bosque bosque

Quizá he malgastado demasiadas palabras para llegar a esta conclusión. Valga este pequeño castigo para los lectores a cambio de un gran regalo al final de este artículo.

Pero antes, entremos en situación. Imagínate que tienes uno de esos días en los que has decidido hacer un receso en tu búsqueda incesante de empleo para preguntarte qué es lo que estás haciendo mal; o sencillamente cómo podrías reorientar tu vida desde una posición de calma, de una manera relajada, sin dramatismos.

bosque fuera

Desde fuera del bosque

Si pudieras poner en orden tus ideas, tener una visión clara y objetiva de tu situación, advertir de una manera consciente cuáles pueden ser tus alternativas, qué cosas cuentan a tu favor y cuáles juegan en tu contra………Pero no es nada fácil, no señor. Suele ocurrir que acuden a tu mente una gran cantidad de ideas de manera desordenada, a veces contradictorias, por lo menos aparentemente; y en medio de esa maraña lo que sobresale es una gran confusión, el no saber qué va delante y que va después; y luego la frustración, el no llegar a ninguna conclusión, a ninguna salida visible desde ese círculo vicioso.

Es lo que se llama estar dentro del bosque. Dentro del bosque, los propios árboles no te dejan ver el bosque, sólo ves troncos y más troncos. Es el momento de salir del bosque y contemplarlo desde fuera. Estar fuera del bosque necesita de una abstracción del pensamiento que hace que nos veamos a nosotros mismos dentro del bosque, algo así como si estuviéramos utilizando la aplicación de Google Earth. Nos vemos allí en medio del dichoso bosque, paralizados por un ataque agudo de confusión; pero ahora somos otra persona que observa desde arriba y analiza lo que le está ocurriendo a nuestro alter ego bosqueniano -con perdón de la palabra- que ha perdido totalmente el hilo, no digamos el ovillo.

Visión tipo Google Earthbosque alto

La metáfora del bosque es muy apropiada en estos casos, pues la palabra significa:

“Sitio poblado de árboles y matas” y también

“Abundancia desordenada de algo, confusión, cuestión intrincada”

Pero no es suficiente con esa maniobra de abstracción. Necesitamos que el observador guguel-erziano, el que se queda arriba observando y analizando lo que te pasa, parta de una situación de calma y de claridad de ideas.

En cuanto separemos el grano de la paja veremos que  la confusión viene presidida por algo que por lo general revolotea como un pájaro de mal agüero sobre todas nuestras demás disquisiciones: el  miedo al fracaso. ¿Y si pudiéramos replantear nuestras vidas prescindiendo definitivamente de  ese miedo?  Sinceramente, ¿dejaríamos de hacer algo que nos gusta, si no fuera porque tenemos miedo a fracasar?

En este punto es donde hemos de acudir a alguien que te ayude a conseguir esa situación ideal de partida. Alguien que  está diariamente dándole vueltas y más vueltas a este tipo de cosas, alguien que se haya equivocado muchas veces y que sea capaz de confesar orgullosamente que ha aprendido infinitamente de sus errores, alguien que te haga comprender que hay muchas cosas que tú no sabes que sabes, alguien que te ponga las ideas en orden, como insertadas en una especie de hilo conductor capaz de hilvanar un análisis objetivo de lo que te pasa.


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